viernes, 14 de noviembre de 2014

El triángulo del buen estado


Entrado el otoño y al calorcito de la lumbre releo una receta;

Ciudadanos, empresas  y administración publica son un triangulo en cuyo centro esta la política quien debe ser una expresión de los tres vértices del triángulo y debe equilibrar sus necesidades.
La corrupción es un factor de perturbación interno en la política que tiene que estar autonomamente en grado de reconocerla  y expulsarla.
El poder de los ciudadanos, de las empresas (en tanto formadas por ciudadanos) y de la admistración publica (que también se compone de  ciudadanos) es la de elegir  la politica y delegar en esta la gestión equilibrada del Estado en cuanto unión de ciudadanos.
Todas las veces que se mezclan estos planos de observación nos alejamos de cualquier solución positiva.

Y para añadirle un toque aromático a esta receta casera, le añadiria mucha transparencia y un bello adorno  de sentido común.


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