miércoles, 10 de agosto de 2011

Estado de permanente reflexión.


Desde el asunto Wikileaks, pasando por los ataques a los sistemas informáticos de gobiernos de todo el mundo, las insistentes peticiones de control del acceso libre a Internet y ciberespacio por parte de los gobiernos. La estrategia internacional en materia de ciberseguridad y ciberguerra encabezada por los EEUU. La culpabilización de las redes sociales de las revueltas que se están produciendo en el mundo, y la cobertura de ello por parte de los medios de comunicación. Inducen a reflexión.

Jóvenes aislados y con la única ayuda del portátil y teléfono móvil, pongan en apuros a gobiernos, agencias de inteligencia, estrategias de seguridad e infraestructuras multimillonarias. Obviamente, si es así, merece alguna reflexión.

Desde el norte al sur de este planeta, el “estado de bienestar” se está derrumbando. La causa, las hipotecas subprime y las deudas de los gobiernos. Las entidades financieras han necesitado de la ayuda de los gobiernos aunque gracias a ello están obteniendo los mayores beneficios de su historia. Mientras el paro campa a sus anchas y se recorta, personal en las empresas, gastos en sanidad, pensiones, etc. Los carissimos analistas, economistas y numerologos varios, no previeron el desastre y están recomendando hacer recortes sobre los recortes y nos aseguran que es la única solución posible. Cuando menos, merece alguna reflexión.

Puede que lo recomendable para nuestra salud mental, sea no desconfiar, pero merece adoptar un estado de permanente reflexión.


 
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